Las cooperativas madrileñas elevan el AOVE al podio internacional con 12 premios
El Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) con Denominación de Origen Protegida (DOP) Aceite de Madrid ha conquistado los paladares del mundo, y lo ha hecho de la mano de quienes mejor representan el alma del territorio: las cooperativas agroalimentarias. En esta campaña, siete marcas pertenecientes a cooperativas han sido galardonadas con 12 premios en prestigiosos concursos celebrados en Berlín, Italia, Londres, Canadá, China, Israel y Japón.
Cooperativas que brillan con luz propia
Los reconocimientos obtenidos no solo avalan la calidad del producto, sino también el papel esencial de las cooperativas en la defensa de la agricultura sostenible, el arraigo rural y la excelencia gastronómica. Estas entidades, gestionadas por agricultores y productoras locales, son el motor que impulsa la innovación sin perder la esencia de lo tradicional.
Medallas de Oro para
- Frutos Verdes (Aceitera del Campo-Pósito)
- Aljamo (Aceitera de Arganda)
- Apis Aurelia (Santo Cristo)
- Valleherboso (Recespaña)
Medallas de Plata para
- Frutos Verdes (Aceitera del Campo-Pósito)
- Valleherboso (Recespaña)
- Aljamo (Aceitera de Arganda)
- La Lebrera (Virgen de la Oliva)
- 1955 (La Peraleña), con dos medallas
Medallas de Bronce para
- Frutos Verdes (Aceitera del Campo-Pósito)
- Thermeda Oleum (Aceitera de Tielmes)
El sabor de la tierra, cultivado en comunidad
El secreto del AOVE madrileño reside en su sabor intenso y sus aromas singulares, fruto de un ensamblaje natural de variedades como cornicabra, castellana y manzanilla cacereña, junto a aportaciones únicas de carrasqueña, gordal y otras variedades minoritarias. Pero detrás de cada gota hay algo más: el esfuerzo colectivo de las cooperativas, que trabajan con pasión para preservar la identidad de su tierra.
Estas organizaciones no solo producen aceite; cultivan comunidad, sostenibilidad y futuro. En un mundo cada vez más globalizado, el modelo cooperativo demuestra que la unión de pequeños productores puede competir —y triunfar— en los escenarios más exigentes.
¡Un brindis por nuestras cooperativas, por su compromiso y por el oro líquido que nos representa en el mundo!